← IncorruptibilidadDosier de investigación · Esperanza más allá de la muerte

Catalina Labouré: la hermana de la Medalla Milagrosa

La apertura de la sepultura del 21 de marzo de 1933 y el cuerpo después de 56 años

Al abrir la sepultura el 21 de marzo de 1933, médicos, sacerdotes y hermanas encontraron conservado el cuerpo de Catalina Labouré tras unos 56 años. El relato del padre Baeteman menciona la cripta muy húmeda de Reuilly y describe también los ojos y las vestiduras conservados. El cardenal Jean Verdier acompañó la identificación eclesiástica. Después, el cuerpo fue trasladado a la capilla de la Rue du Bac.

De qué trata este caso

El relato conservado por la asociación de la Medalla describe el cuerpo hallado íntegramente conservado en 1933, incluidos los ojos y la ropa, después de décadas de sepultura en una cripta húmeda.

21 de marzo de 1933: el hallazgo en la cripta de Reuilly

El relato del padre Baeteman, publicado por la Association de la Médaille Miraculeuse, constituye la base de la secuencia siguiente. Catalina había sido enterrada el 3 de enero de 1877 bajo la capilla de su casa de la Rue de Reuilly. La cripta era muy húmeda. Al abrirla el 21 de marzo de 1933, los médicos, sacerdotes y hermanas presentes encontraron el cuerpo íntegramente conservado. El relato destaca también los ojos y las vestiduras conservados.[1]

La identificación eclesiástica y el traslado

La apertura de la sepultura estuvo relacionada con la próxima beatificación. La identificación eclesiástica se realizó en presencia del arzobispo de París, el cardenal Jean Verdier. Después, el cuerpo fue llevado a la capilla de las apariciones de la Rue du Bac. De este modo, la veneración de la hermana encontró su lugar permanente allí donde había comenzado también la historia de la Medalla Milagrosa.[1]

De Borgoña al servicio de los pobres

Catalina nació en Borgoña en 1806. Tras superar la oposición de su familia, ingresó en 1830 en las Hijas de la Caridad. Ese mismo año recibió las apariciones marianas de las que surgió la Medalla Milagrosa. A partir de 1832, la medalla se difundió con la aprobación del arzobispo de París. Catalina pasó las décadas siguientes al servicio de las personas del hospicio de Reuilly. La oración y la ayuda cotidiana marcaron su camino hasta su muerte en 1876.[2]

Las reliquias en la Rue du Bac

La capilla conserva las reliquias de Catalina en el espacio público de devoción. La urna forma parte de la memoria de su vida y de las apariciones. La exposición visible y el estado constatado en la primera apertura de la sepultura son etapas distintas de una misma historia: la primera observación se produjo antes del posterior traslado y cuidado del cuerpo.[3][1]

Canonización el 27 de julio de 1947

Pío XII canonizó a Catalina el 27 de julio de 1947. Su veneración se dirige a una religiosa que, después de encuentros extraordinarios, permaneció en un servicio oculto. La Medalla Milagrosa y las reliquias recuerdan su relación con María y con Cristo, así como su humildad y su caridad activa.[1][2]

Las manos que sirvieron a los pobres

El cuerpo de Catalina recuerda una fe que se expresaba en el trabajo corporal: cuidar enfermos, cargar con ellos, ayudar y permanecer junto a quienes necesitan asistencia. La urna hace visible este vínculo entre oración y caridad activa. Por eso, la conservación inusual se inscribe en una historia de vida cuyo fruto se hizo visible también en la discreta vida cotidiana.[2]

Transmisión y cuestiones de investigación abiertas

La publicación accesible es el relato de Baeteman en una publicación devocional eclesiástica. Indica fecha, lugar, grupos de personas presentes y al cardenal Verdier, pero no contiene las actas médicas completas y firmadas. Las fuentes utilizadas aquí tampoco ofrecen una descripción exhaustiva del material del ataúd, la entrada de aire, posibles tratamientos y la conservación posterior.[1][3]

Para estudiar las causas, estos datos tendrían que evaluarse junto con las partes del cuerpo descritas individualmente. La humedad es una circunstancia histórica importante; no sustituye al examen del conjunto del entorno funerario. Del mismo modo, las fotografías actuales por sí solas no permiten determinar qué superficies permanecen naturales y cuáles han sido cuidadas o preparadas.[1][3]

Testigos e investigadores

Médicos, sacerdotes y hermanas presentes en la apertura de la sepultura

Grupos presentes mencionados en el relato

Baeteman describe su observación del cuerpo conservado. La versión accesible no identifica individualmente a los médicos.[1]

Cardenal Jean Verdier

Arzobispo de París

Presente en la identificación eclesiástica del cuerpo.[1]

Padre Baeteman

Autor del relato transmitido

Su exposición se conserva en la asociación de la Medalla; la versión accesible no acredita que él mismo lo observara directamente.[1]

El desarrollo de la historia

  1. Nacimiento

    La vida de Catalina comienza en Borgoña.[2]

  2. Rue du Bac

    Ingreso y apariciones narradas en la biografía eclesiástica.[2]

  3. Reuilly

    Un largo servicio en el hospicio marca su vida cotidiana oculta.[2]

  4. Apertura de la sepultura y traslado

    El relato de conservación pertenece al contexto de la beatificación.[1]

  5. Canonización

    La Iglesia confirma su veneración pública como santa.[1]

Valoración eclesial

Hallazgo de conservación de 1933 transmitido por la Iglesia

Las reliquias de Catalina Labouré se veneran en la capilla de la Rue du Bac. El relato de la asociación de la Medalla describe el estado de conservación al abrir la sepultura en 1933. Pío XII canonizó a Catalina en 1947.

El procedimiento eclesiástico para este tipo de caso →

Objeciones y respuestas

¿Puede juzgarse el hallazgo inicial por el aspecto actual en la urna?

Para el hallazgo de 1933 es determinante el relato de aquel momento. La presentación actual tiene una historia posterior de exposición y cuidados. Las descripciones de la capilla utilizadas aquí no contienen un expediente completo de conservación; de ellas no puede deducirse con certeza una máscara de cera concreta, como tampoco una superficie natural sin alteraciones.[1][3]

¿Qué significa que falte el expediente médico completo?

Limita la evaluación del material accesible desde las ciencias naturales. La fecha, el lugar y el hallazgo de conservación transmitido siguen siendo determinables; la composición y el estado de todos los tejidos no pueden reconstruirse retrospectivamente con ese material. El siguiente paso histórico sería acceder a las actas originales de identificación y traslado.[1]

¿Tendría el cuerpo que permanecer inalterado para siempre para constituir un signo temporal?

No. Un estado inusual anterior se juzga según su propia época y documentación. Las alteraciones posteriores o las intervenciones de conservación no lo explican retrospectivamente. La cuestión de si la conservación de 1933 debe interpretarse como sobrenatural sigue siendo distinta de cómo se expuso y cuidó el cuerpo después.[1][3]

Significado para la fe

El relato de conservación de 1933 conduce a la primera apertura de la cripta de Reuilly y al traslado a la Rue du Bac. Las reliquias de Catalina conservan la memoria de la receptora de la Medalla Milagrosa y de sus décadas de servicio a los pobres.[1][2][3]

Profundizar en la investigación

Examinar la incorruptibilidad: conservación corporal y sus causas

El estado de conservación, las condiciones de la sepultura y las intervenciones posteriores deben investigarse conjuntamente.

Medios de investigación y procedimiento eclesiástico →

Fuentes y referencias

La información sobre accesibilidad y alcance te ayuda a valorar las pruebas por ti mismo.

  1. [1] Merveilleuse préservation du corps de sainte Catherine Labouré

    Association de la Médaille Miraculeuse; padre Baeteman, publicado por el padre Jean-Daniel Planchot · 2026-05-16

    Publicación devocional oficial con relato de la exhumación; no es un acta médica original completa.

    Abrir fuente · medaille-miraculeuse.fr ↗
  2. [2] Sainte Catherine Labouré

    Diocèse de Paris

    Biografía diocesana y contextualización eclesiástica; no es un examen de tejidos.

    Abrir fuente · dioceseparis.fr ↗
  3. [3] La chapelle aujourd’hui

    Chapelle Notre-Dame de la Médaille Miraculeuse

    Descripción oficial de la capilla consultada a través del índice de búsqueda; el acceso directo falló durante la comprobación. No ofrece una historia completa de conservación.

    Abrir fuente · dev.chapellenotredamedelamedaillemiraculeuse.com ↗
Seguir leyendo

Descubrir más huellas.

Incorruptibilidad

Bernardita Soubirous: el cuerpo en la urna de Nevers

Nevers, antiguo convento de Saint-Gildard · 1879–1925; urna desde 1925

El 22 de septiembre de 1909, los médicos Charles David y Antoine Jourdan abrieron el ataúd de Bernardita en Nevers. Tras unos treinta años, encontraron el cuerpo con partes conservadas. Otros reconocimientos realizados en 1919 y 1925 documentaron también tejidos internos. Los posteriores revestimientos de cera del rostro y las manos forman parte de la historia de su exposición pública; el primer informe médico se elaboró mucho antes.

Conservación corporal documentada médicamenteLeer →
Incorruptibilidad

Catalina de Bolonia: la santa sentada

Bolonia, Santuario Corpus Domini · 1463 y la veneración posterior

Las clarisas encontraron el cuerpo de Catalina conservado y perfumado dieciocho días después de su sepultura, en marzo de 1463. Había sido enterrada en tierra sin ataúd. Su hermana de comunidad Illuminata Bembo conservó el recuerdo de la elevación y de los acontecimientos extraordinarios que siguieron. El cuerpo venerado hoy en posición sentada y las descripciones posteriores de sus cambios forman parte de la historia ulterior del santuario Corpus Domini.

Conservación en la primera elevación atestiguada por el monasterioLeer →
Incorruptibilidad

Chárbel Makhlouf: los relatos de la tumba de Annaya

Annaya, monasterio de San Marón · Primera exhumación el 15 de abril de 1899; exámenes y traslados posteriores

El 15 de abril de 1899, los monjes y los testigos encontraron, en la primera apertura de la tumba de Chárbel, un cuerpo conservado, blando y flexible. Habían penetrado agua y barro en la cripta. Las declaraciones recogidas posteriormente para el proceso eclesiástico describen este hallazgo inicial y una exudación de líquido. En las décadas siguientes se realizaron tratamientos y nuevos exámenes, y se produjeron cambios.

Primer hallazgo de conservación en la tradición monásticaLeer →
Imagen

Milagros · Catholon · EspañolComprender el itinerario de investigación adecuado · Créditos de las imágenes